Escribir un capítulo de libro, una manera de formación sanitaria autodidacta

La formación y aprendizaje continuo en profesionales sanitarios es fundamental para el correcto desempeño de la actividad sanitaria asistencial. La lectura de libros relacionados con nuestra especialidad y la escritura de capítulos de libro ayuda al profesional sanitario individual y al colectivo global.

 

En el pasado, el aprendizaje en mundo sanitario era desde maestro a su discípulo, observando cada movimiento y repitiendo hasta la perfección dicha técnica o procedimiento. Actualmente, los profesionales sanitarios en general nos caracterizamos por la necesidad de, además de saber una parte teórica, dedicar mucho tiempo en aprender las técnicas y procedimientos que necesitamos para nuestra práctica clínica diaria. Siendo este aprendizaje muy diverso según la categoría profesional, dedicación y posición.

 

Cada vez más cualquier sanitario necesita formarse en su proceso de atención al paciente. Existen numerosas técnicas novedosas que no solo están orientadas al tratamiento sino también a establecer diagnósticos y a mejorar el cuidado, a preparar al paciente para un tratamiento y valoración posterior del mismo, etc.

 

En los últimos años esta faceta técnica, está evolucionando y cambiando muchas veces a minimizar la invasión, y a hacer esta cada vez de una manera más cuidadosa y pensada en la rápida recuperación del paciente. Todo esto aumenta la complejidad técnica e instrumental pero requiere un periodo de aprendizaje mayor, y la supervisión estrecha por un experto y en algunos casos la cooperación de las empresas que desarrollan el producto. Por lo tanto, el profesional sanitario se ve en la obligación de actualizar sus conocimientos prácticos con cierta frecuencia, cada vez mayor, debe ir mejorando y actualizando las competencias técnicas adquiridas inicialmente durante su experiencia profesional, a medida que el aparataje, electrónica, el software, guías clínicas y evidencia va evolucionando y marcando el camino asistencial.

 

Un manera sencilla y autodidacta de actualizarse en nuevas técnicas y procedimientos, que al mismo tiempo permite contribuir al resto de profesionales es plasmar los avances y actualizaciones de una manera estructurada, clara y veraz en un capítulo de libro. Como profesionales sanitarios debemos de tener la capacidad de poder realizar una lectura crítica de un libro científico y saber aprovechar dicha lectura para poder realizar una aplicación práctica de lo aprendido.

 

A pesar de vivir momentos de muchos cambios, los profesionales sanitarios siguen evolucionando, y lo que no se publica y comparte, no existe ni perdura.